EL ESPACIO
DOMÉSTICO A TRAVÉS DE LA ICONOGRAFÍA PICTÓRICA DE LA EDAD MODERNA.
Tema de Investigación. Segunda parte.
En el desarrollo del espacio
doméstico, encontramos una serie de elementos que frecuentemente forman parte
del escenario en el que se desarrollan las acciones representadas, a veces con
especial protagonismo, como son:
- El mobiliario y la ornamentación
- Los textiles (Tapices y alfombras, principalmente)
- Las ventanas y vidrieras
- Los zócalos y pavimentos
- Los techos y armaduras
- Las chimeneas, estufas y braseros.
Al adentrarnos en el estudio del
espacio doméstico resulta ineludible poner atención en la relación que se establece
con las mujeres como protagonistas o configuradoras de este.
Por ejemplo, los focos de calor principales de las casas en forma de chimeneas, estufas
y braseros, acompañaban a las zonas más frecuentadas de las mismas, tales como
salas de recibir y dormitorios —que ya en la Edad Moderna empezaban a separar
los usados por hombres y mujeres, sobre todo en las casas principales—. Estos
espacios, aún polivalentes, eran caldeados —además de con las ya consabidas
ropas de cama—a través de diferentes medios —que iban desde los más sencillos,
como los calientacamas o “caja de metal que echándole dentro brasas, calentamos
con él la cama en tiempo de mucho frío”[1]— a otros más complejos y con
diseños mucho más estudiados, como los braseros, estufas o chimeneas, por
ejemplo, la francesa[2]. Son objetos que, a priori, pueden pasar desapercibidos en
los lienzos y, aunque comprenden uno de los elementos menos estudiados, son de
los más interesantes y merecedores de examen.
Imágenes: Chimeneas y focos de calor en la pintura de Peter de Hooch (1629-1684).
[1] BLASCO ESQUIVIAS, Beatriz (Idea y dir.) y otros. La casa. Evolución del espacio doméstico en España. Vól. 1: Edad
Moderna. Madrid: El Viso, 2006, pág. 118. Citando a Covarrubias: COVARRUBIAS
OROZCO, Sebastián de. Tesoro de la lengua
castellana o española, Madrid: Luis Sánchez, 1611, edición de Felipe C.R.
Maldonado y Manuel Camarero, Madrid, Castalia, 1995, p. 236, (acepción sexta de
la palabra “calentura”).
[2] La chimenea francesa es aquella que aparece empotrada y de caja de reducido
tamaño, que se hizo frecuente en los dormitorios durante el siglo XVII. Su
popularidad originó que se publicaran recomendaciones sobre su instalación y
uso con la intención de evitar riesgos en su construcción y empleo. En: BLASCO
ESQUIVIAS, Beatriz (Idea y dir.) y otros. La
casa. Evolución del espacio doméstico en España. Vól. 1: Edad Moderna.
Madrid: El Viso, 2006, pág. 118.













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