martes, 7 de mayo de 2019



EL ESPACIO DOMÉSTICO A TRAVÉS DE LA ICONOGRAFÍA PICTÓRICA DE LA EDAD MODERNA


Tema de Investigación. Tercera parte.


El XVII es un siglo clave para la estructuración de los espacios habitables domésticos ya que es cuando se producen más cambios en el ámbito de la casa[1].
La casa continuaba siendo un lugar versátil, donde la domesticidad y el desarrollo público o de cortesía convivía, frecuentemente, con las labores profesionales de sus dueños. No es de extrañar que, en sus representaciones, tanto literarias como pictóricas, nos encontremos con espacios en los que aparecen diferentes muebles[2] y objetos relacionados con estas labores, como en las dedicadas a diferentes profesiones por los artistas de la época, como Hans Holbein el Joven o Johannes Vermeer —entre otros— y a través de las se pueden establecer paralelismos y líneas resolutorias.

Al explorar las fuentes iconográficas podemos encontrar representaciones a través de grabados, dibujos, bocetos y pinturas, ampliamente descriptivos y con numerosos ejemplos de escenas cotidianas en las que los espacios se articulan según las necesidades y actividades femeninas y masculinas, que fueron quedando fijadas, sobre todo, por la burguesía como modelo de convivencia y perfecta domesticidad desde finales del Antiguo Régimen. Las estancias de la casa que estuvieron dedicadas al trabajo sufrieron una paulatina transformación a través de los siglos XVI y XVII para quedar totalmente independizadas ya en el XVIII, cuando el hogar estará destinado al descanso y refugio masculino, tras haber realizado las actividades laborales en el exterior, y en el que la mujer desarrollase sus funciones como esposa, madre y gerente de la vida doméstica[3].


 Imágenes: La mujer como protagonista del espacio doméstico en la pintura de Gabriël Metsu 
(1629-1667)

























 Imágenes: La mujer como protagonista del espacio doméstico en la pintura de Gerrit Dou
 (1613-1675)












 Imágenes: La mujer como protagonista del espacio doméstico en la pintura de Peter de Hooch 
(1629-1684)































[1] POSTIGO VIDAL, Juan. El espacio doméstico en Zaragoza en el siglo XVII: versatilidad y especialización. Historia Social. 2012, (73), pág. 33.
[2] Estos espacios dedicados al desarrollo profesional eran conocidos como “botigas”, en las que destacaban muebles organizadores de objetos, como las arquimesas, y donde tenían especial protagonismo los escritorios, piezas muy costosas y fuera del alcance de la mayoría de la población. En: El espacio doméstico en Zaragoza en el siglo XVII: versatilidad y especialización. En: POSTIGO VIDAL, Juan. El espacio doméstico en Zaragoza en el siglo XVII: versatilidad y especialización. Historia Social. 2012, (73), págs. 34-37.
[3]FRANCO RUBIO, Gloria. La vivienda en el Antiguo Régimen: de espacio habitable a espacio social.
Chronica Nova. 2009, (35), pp. 63-103.


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